© Blog Gente Saludable de la División de Protección Social y Salud del BIDmarihuana

La legalización de la marihuana es un tema controversial y por esto no pretendemos tener una respuesta o una posición. Sí queremos proporcionar información que resulte útil a la hora de opinar.

Desde 1961, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes ha limitado el uso de cannabis para propósitos médicos y científicos pero a partir de 1988 se recomendó que la producción, distribución, posesión o compra de la marihuana fuera ilegal. Hace ya algunos años, países como Australia, Holanda, Portugal, España y 16 estados de los Estados Unidos comenzaron en mayor o menor medida a debilitar esta prohibición. A finales del año pasado, Uruguay se convierte en el primer país en legalizarla y, a partir de esta decisión, otros como México y Puerto Rico comenzaron a reexaminar su posición, aunque aún no es claro si buscarán la legalización o la despenalización.

Cuando se habla de legalización, se habla de dar al estado el control y regulación de las actividades de importación, exportación, cultivo, cosecha, producción, adquisición, almacenamiento, mercadeo y distribución de cannabis y sus derivados. En Uruguay, la principal motivación para la legalización fue el combate al crimen organizado a través de la reducción de sus ingresos; mientras que en algunos estados de los Estados Unidos, la legalización permite el uso de cannabis para fines médicos y no recreativos. Miremos algunos datos:

  • La marihuana es de las drogas más utilizadas en el mundo. Las Naciones Unidas estiman que hasta 190 millones de personas la consumieron en 2007. En las Américas, la prevalencia del uso  en el 2011 varió de 0,3% en Guatemala a 30% en Canadá; Uruguay tiene un porcentaje de 5,1. La edad promedio de inicio es de 18 años y tiene un riesgo de 10% de convertirse en adicción, a diferencia de la nicotina que tiene 32%, el alcohol 15% y la heroína 23%.
  • Un problema que no se puede soslayar es que la edad de inicio del consumo de marihuana es la adolescencia. En este grupo de edad, que todavía está en pleno desarrollo, el riesgo de abuso y dependencia es mucho mayor que en edades posteriores. En Europa se han analizado las consecuencias legales y para la salud de la iniciación en el consumo de cannabis en adolescentes menores de 16 años; los estudios reportaron mayores niveles de utilización, mayor riesgo de consumir otras drogas ilícitas, mayores tasas de lesiones físicas y de manifestaciones psicosomáticas, desempeño escolar pobre y mayor tendencia a la delincuencia.
  • Los especialistas en adicciones afirman que la legalización puede enviar el mensaje erróneo de que consumir marihuana no representa riesgos, lo cual a su vez puede generar la percepción equivocada de seguridad y fomento del consumo.
  • El uso de la marihuana con fines terapéuticos es aún controversial. Los compuestos psicoactivos presentes en la planta de marihuana son utilizados como antinflamatorios, remedio contra el dolor crónico y neuropático, tratamiento para la diarrea, la artritis reumatoide, el VIH/SIDA, el glaucoma, la epilepsia, la reducción de infarto cerebral y como adyuvante del tratamiento de cáncer (se ha identificado que inhibe el crecimiento de células cancerosas y de las metástasis y el vómito secundario a los tratamientos de quimioterapia). A pesar de esta amplia gama de usos, no se sabe aún  si  su uso se puede generalizar,  es decir,  se desconoce si sus potenciales beneficios superan los riesgos de su uso médico. Las recomendaciones se orientan hacia realizar más estudios de investigación.
  • Paradójicamente, la prohibición del uso y consumo de cannabis también ha desacelerado la investigación sobre el tema, principalmente en países desarrollados. Esto ha limitado un desarrollo farmacológico robusto con miras a industrializar esta substancia. El aumento de fondos disponibles para investigar las consecuencias sociales y físicas y los efectos (positivos y negativos) farmacológicos, generaría mayor evidencia y permitiría una mejor regulación sustentada en datos confiables.
  • Desde un punto de vista fiscal. El público debe tener un amplio acceso a información  basada en evidencia científica para no subestimar las consecuencias adversas. Tanto las campañas preventivas como los centros públicos de apoyo a personas adictas dependen económicamente de impuestos. Se ha planteado que la legalización permitiría que una parte de los ingresos derivados de impuestos a la marihuana pudiera asignarse a fortalecer las actividades de prevención y tratamiento de personas dependientes.
  • La aprobación pública para el uso de marihuana es diversa en los distintos países. Las encuestas en Estados Unidos indican que el 52% de la población está a favor de la legalización y un sondeo realizado por la empresa IPSOS en Latinoamérica  reportó que las proporciones de aceptación son diversas: Chile (30%)  Argentina (27%), México (23%) Colombia (13%), Perú (11%) y Bolivia (11%).

Tal como mencionábamos, la decisión del gobierno uruguayo de legalizar la marihuana eventualmente será evaluada para determinar si efectivamente logró su cometido de reducir el crimen y la violencia asociados al comercio ilícito de las drogas y también para saber si cumple la perspectiva de ingresos fiscales adicionales. Algunos medios han considerado al caso de Uruguay como experimento sociopolítico encaminado a reducir el devastador efecto colateral de las drogas.

En los países de la región, las regulaciones sanitarias y la capacidad de promover que éstas se observen son desiguales debido a restricciones presupuestarias, limitaciones organizacionales e incipientes sistemas de información en salud. En conjunto, estas limitaciones representan grandes desafíos por superar y que deben anteceder iniciativas como la legalización de la marihuana.

Si bien se desconoce si la legalización incrementaría el número de personas adictas, su posible legalización representaría también la necesidad de realizar estudios para identificar el potencial impacto en la demanda y determinar una oferta de servicios de salud congruentes con estos cambios.

Evidentemente la encrucijada tiene todavía más preguntas que respuestas, es indispensable que podamos plantearnos las preguntas correctas para aportar evidencia útil al debate. 

Articulos Recomendados
Showing 14 comments
  • Jose Luis Contreras
    Responder

    Muy buen aporte
    En Chile se abrirà debate sobre este tema con toda seguridad

  • Emma Sánchez
    Responder

    Gracias por enfocar el tema tan clara y equilibradamente. Poniendo aparte la controversia, es crítico poner en la agenda de investigación y debate estos temas de salud con críticas implicaciones sociales y para el bienestar, especialmente cuando esas problemáticas están adquiriendo más relevancia cada día para la salud pública.

  • RAMÓN DIEGO BORJA SÁNCHEZ
    Responder

    Hola buenos días para tod@s desde Cali Colombia Pacifico Colombiano.

    El tema es controversial pero significante, actual, inclusive, la pregunta es: ¿Afecta o no afecta, su aprobación?, o ¿para nuestros menores adolescentes y jóvenes que sentido tendrá?, habrá que preguntarles, sino investigamos primero a esta población de nada servirá su aprobación o no aprobación, propongo una metodología desde el hacer haciendo y el el haciendo hacer, inclusive, científica, antropológica, con una pedagogía que parta de una dialéctica analítica, con sinergías que midan parámetros de su alcance positivo y negativo; es importante que se legalice con unas leyes legislativas profundas con medidas sociales preventivas, que permitan rehabilitar, que permita ser usada con métodos científicos apropiados en el campo de la medicina, pero también con medidas cautelares para los que ilícitamente e inapropiadamente la utilicen.

    RAMÓN DIEGO BORJA SÁNCHES
    ASESOR Y CONSULTOR DE PROYECTOS
    CER – FUNDEPAC/http://www.youtube.com/watch?v=WlBmELGlMG8
    PACIFICO COLOMBIANO
    FOINT DDHH CAPITULO COLOMBIA

  • Detective Campos
    Responder

    El uso de la canabis no deja de ser una droga mortal como podría ser un medicamento pero no se debe legalizar pues con esto al rato legalizaran la delincuencia. Pensemos bien, no se trata de destruir vidas hay que fijarse como andan como estúpidos los que se drogan con canabis o cualquier droga

  • enrique de palma
    Responder

    Con todo respeto….no entiendo el por que de la legalizacion o no, seria un dato menor si realmente supieramos con certeza si dicha droga es considerada peligrosa y los efectos reales que genera al individuo el consumo de la misma…….. alguien puede responder a esta pregunta?????? gracias

  • Adelgazar
    Responder

    Hola! Buen artículo. Conozco a muchas personas que usan la marihuana de forma habitual y no interfiere en sus vidas. No puedo decir lo mismo de amigos míos que consumen alcohol y otras drogas. No puedo comprender porque no se legaliza a nivel mundial.
    Deberíamos seguir el ejemplo de Uruguay y California. Un saludo

  • Diana Chabolla
    Responder

    Excelente artículo, me permite analizar desde otras prespectivas este tema.
    Muchas gracias.

  • jean carlos
    Responder

    Excelente artículo, me permite analizar desde otras prespectivas este tema aunque yo quiero que la prohíban.

  • Orlando Mosquera V
    Responder

    Lo importante es estimular la parte educativa. Para que cada ciudadano sepa lo que hace. Sepa a que se atiene. Fortalecer la investigación y conocer detalles de los receptores canabinoides.

  • Somos Vida y Salud
    Responder

    En somos vida y salud creemos mas que despenalizar o legalizar la marihuana se debe incidir en la formación de mejores hijos y mejores personas dándoles a conocer los grandes daños que pueden causar las drogas en su salud y organismo así como una solida formación en valores y buenas costumbres.

  • Magcel Tovar Sanchez
    Responder

    La marihuana es un problema polémico y muy de estos tiempos, pienso que la marihuana debe ser legalizada y controlada por los gobiernos para evitar que toda esta gente criminal que se lucra de ella, sigan haciéndolo y al mismo tiempo obtener ingresos por impuestos, esto le vendría bien a los países.

  • Adelgazarsi
    Responder

    Me gustó mucho el artículo. Yo creo que todo hay que verlo desde una perspectiva y pensar que no todo está hecho para todo el mundo. Hay personas que no deben consumir marihuana porque influye negativamente en el estado de ánimo pero cuando hablamos de marihuana medicinal, tenemos que tener en cuenta que por ejemplo el aceite del cannabis tiene propiedades antitumorosas y ayuda a matar las celulas dde cáncer. Creo que los gobiernos deberían de una vez de hablar seriamente de este tema aunque quizás puede no interesar su legalización porque es una medicina natural. ¡Un abrazo!

  • adelgaza
    Responder

    Muy buen artículo, pues conozco a muchas personas que usan la marihuana de forma habitual y no interfiere en sus vidas. Creo que se debería legalizar o prohibir a nivel mundial y así evitar esta problematica.

    Quizás todos deberiamos seguir el ejemplo de Uruguay…

    Hasta pronto!

  • ComSalud
    Responder

    La forma más fácil es legalizarla y ser controlada por el gobierno, recaudará impuestos y tendrá un mayor control sobre las drogas, y estas organizaciones criminales se desvanecerán.

DÉJANOS TU COMENTARIO

Contáctanos

Si tienes dudas y comentarios acerca de este blog te puedes comunicar con nuestro equipo y con gusto te ayudaremos.

ESCRIBE Y PRESIONA ENTER PARA BUSCAR