Más niñas “Lego”

Más niñas “Lego”

ccovacevich 25 Septiembre 2014 Comentarios

En enero de 2014, Charlotte Benjamin, una niña de 7 años, escribió a la empresa Lego decepcionada por el rol de los personajes femeninos en los juguetes de esta compañía. En su carta declara que, aunque le encanta Lego, no le gusta que haya más “legos niños” que “legos niñas”. También critica que las “legos niñas” están siempre sentadas en sus casas sin trabajar y que solo van a la playa o de compras. Mientras que los “legos niños” tienen aventuras, trabajan, salvan gente e, incluso, nadan con tiburones. Charlotte concluye con las siguientes palabras: “hagan más ‘legos niñas’ y déjenlas tener aventuras y divertirse, ¿ok?”

Sus padres publicaron la carta en la web e inmediatamente se volvió viral a través de las redes sociales. Sorprendentemente, Charlotte incluso logró que Lego lanzara una nueva línea compuesta por tres mujeres científicas en respuesta a su preocupación.

La crítica de Charlotte aplica a muchas situaciones de la vida diaria de los niños. Las personas de su entorno, tales como la familia, la escuela y los amigos no son los únicos que transmiten los roles de género, sino que también los juguetes, los libros, la publicidad, la televisión y las películas muestran estereotipos. ¡La sociedad entera participa de la construcción social del género de modo sutil y, en ocasiones, hasta invisible!

Además, la crítica de Charlotte se relaciona con un problema muy común en América Latina y el Caribe: la baja participación laboral femenina que es de solo un 52,8%. Esta situación es difícil de revertir. A pesar de que hoy en día hay muchas más niñas y jóvenes asisten a la escuela o a la universidad que hace 50 años, pareciera que los roles de género siguen siendo estereotipados, según los cuales el deber del hombre es proveer para la familia y el de la mujer es quedarse en el hogar para cuidar a los hijos. Pensando en el papel de la escuela en la transmisión de los roles de género, uno podría esperar que los textos escolares (que son los libros con más amplia difusión) están libres de estos estereotipos, puesto que se trata de herramientas pedagógicas, especialmente creadas para educar. ¿Cuántas niñas y mujeres aparecen en estos textos? ¿Qué roles les asignan?

En distintos países se han hecho investigaciones sobre este tema desde la década de los 70 y los resultados señalan temas similares a los que Charlotte identificó. En esa misma línea, la nota técnica Desigualdad de género, el currículo oculto en textos escolares chilenos” recientemente publicada aborda este tema al hacer las siguientes preguntas en relación con los textos escolares en Chile: ¿Qué contenidos de género transmiten? ¿Cómo y en qué roles aparecen hombres y mujeres en los textos? ¿Se entrega una visión tradicional de las relaciones de género o se permiten interpretaciones alternativas? En Chile, la participación laboral femenina es aún más baja que en el promedio de la región, por lo que estas preguntas son especialmente relevantes.

Parte de los hallazgos confirman lo que ya ha sido ampliamente señalado por estudios previos: los textos analizados no hacen un tratamiento equitativo de personajes femeninos y masculinos. Hay una  división sexual del trabajo y mayor protagonismo y presencia de actores masculinos, así como también de roles sexuales estereotipados. Los personajes masculinos ejercen el liderazgo, asumen riesgos, disponen de autosuficiencia y tienen ambición. Mientras que los personajes femeninos muestran roles de cuidado y protección en la esfera privada. Las mujeres se enfocan en elementos emocionales  y están excluidas de los campos políticos y científicos. Sin embargo, estas tendencias también conviven con paridad de género en temas como participación social, recreación, espacio social de interacción, vinculación de género y naturaleza en la relación con otros seres vivos. Además, algunos  roles (como analítico/a, atlético/a o cariñoso/a)  no están estereotipados por género.

Por lo tanto, aunque se observan algunos avances con respecto a estudios anteriores, aún existen muchos desafíos para lograr un tratamiento equitativo de personajes femeninos y masculinos en los textos escolares. Es decir, en palabras de Charlotte, aunque las niñas y mujeres de los textos escolares chilenos sí se divierten tanto como los niños, todavía les falta tener trabajos  y atreverse a tener aventuras emocionantes. Es necesario que haya más mujeres científicas, médicas, escritoras y políticas en los libros. Debemos proyectarlas en roles protagónicos y por medio de personajes líderes, valientes y aventureros, cuyos atributos no sean solo la belleza y la dulzura… De lo contrario ¿qué modelos le estamos entregando a nuestros niños y niñas? ¿Cómo esperamos que las niñas sueñen con insertarse en el mundo laboral y puedan aportar productivamente a la sociedad más allá del mundo de la familia?

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