Ni blanco ni negro: distintos matices de gris en el uso de tecnología para mejorar los aprendizajes

Ni blanco ni negro: distintos matices de gris en el uso de tecnología para mejorar los aprendizajes

Elena Arias Ortiz 15 Mayo 2014 Comentarios

* Co-escrito por Julián Cristia

Lunes, 8:15 AM. Mario, profesor de sexto grado en una zona de bajos recursos de su país, está sentado en su salón de clase. De pronto, se escucha: “tututu, tuuu-tutuuu”, el timbre de llamada entrante de Skype.

—    ¿Aló? ¿Marta? ¿Me escucha?

—    Sí, Mario. Es un gusto verte nuevamente. ¿Listo para nuestra sesión? — contesta la voz desde una computadora que reposa plácidamente en el escritorio

—    ¡Sí, todo listo! — responde Mario mientras los niños se instalan alegremente en su pupitre.

Esta es la cuarta sesión de coaching virtual que Marta, maestra veterana y líder educativa, le brinda a Mario, quien es recién graduado de docente. Así, el rol de Marta es ayudar a Mario en su transición a la práctica de la enseñanza. Todos los niños saludan a Marta, aunque dentro de unos minutos se van a olvidar de que ella observa la clase, la cual para ellos se desarrollará como de costumbre. Para Mario, existe una gran diferencia…

Utilizando la tecnología en línea y móvil avanzada, un líder de instrucción situado a distancia como Marta puede observar la lección y discretamente ofrecer retroalimentación en tiempo real a maestros como Mario, gracias al auricular bug-in-ear que este lleva en el oído. Los personajes en nuestro ejemplo son ficticios, pero situaciones de este tipo sucedieron realmente durante las experiencias piloto realizadas por un grupo de investigadores de varias universidades americanas financiados por el Departamento de Educación de Estados Unidos. Los resultados demuestran que este método no solo es efectivo para mejorar la calidad del docente, sino también aumenta la motivación, favorece el trabajo en equipo y contribuye con la búsqueda de soluciones pedagógicas novedosas. Algunos expertos la consideran como la vía más prometedora para que los maestros menos eficaces mejoren su efectividad, de manera rápida y a bajo costo.

Esta herramienta de apoyo docente mediado por tecnología es uno de muchos ejemplos de innovaciones novedosas que pueden contribuir a mejorar la calidad de la educación en nuestra región. En realidad, “tecnología en educación” es un término bastante general y puede incluir desde programas de educación a distancia, a través de fibra óptica, radio o satélite, pizarras inteligentes y cursos en línea, hasta modelos “uno a uno” en los cuales se le entrega una tableta o laptop a cada estudiante, generalmente con acceso a Internet. Sin embargo, hoy en día, el enorme potencial del uso de tecnología en educación no se ha aprovechado plenamente. Esto se debe a que las TIC están inmersas en un debate cada vez más polarizado entre los que las consideran una solución mágica capaz de transformar el sistema educativo y aquellos que, por el contrario, lo ven como una amenaza o, simplemente, un desperdicio de recursos que podrían tener mayor impacto sobre el aprendizaje si se invirtiesen en otros insumos educativos.

Este debate es particularmente relevante en el caso de América Latina, dado que recientemente los países de la región han invertido fuertemente en aumentar el acceso de los estudiantes a computadoras e internet principalmente a través de modelos “uno a uno.” De los 26 miembros prestatarios del BID, 20 han impulsado una iniciativa de computación uno a uno entre 2006 y 2012 y han distribuido unos 8 millones de computadoras portátiles a los alumnos de las escuelas públicas de la región. Nuestra visión desde el BID, no es ni tan blanca ni tan negra, sino más bien con distintos matices de gris. La infraestructura y la tecnología son necesarias, pero no suficientes, estas deben estar orientadas de manera específica a mejorar los aprendizajes. La pregunta clave es: ¿Cómo podemos diseñar programas efectivos de tecnología para mejorar el aprendizaje de nuestros niños y niñas?

BoxSpanishElenaSi bien es cierto que algunos de estos programas han producido solo modestos impactos en el aprendizaje en Matemáticas y Lenguaje, un análisis más profundo de la evidencia de estudios empíricos sólidos muestra que el impacto en áreas académicas es muy alto en los programas que guían el uso de los recursos tecnológicos. En nuestra revisión de la evidencia sólida en el tema, encontramos que los programas de uso guiado pueden llegar a ser más efectivos en mejorar los puntajes de pruebas de aprendizaje estandarizadas comparados con otras intervenciones educativas, tales como disminuir el tamaño de la clase o la compra de materiales. En cambio, los programas en los que el usuario debe definir un uso específico están entre las intervenciones menos efectivas. Si bien los programas de uso guiado generan, en promedio, alto efectos académicos, existe una gran dispersión del impacto de programas específicos. Esta alta dispersión de impactos de los programas de uso guiado sugiere que es crucial diseñar programas de tecnología con los ingredientes adecuados para que puedan tener un impacto significativo en el aprendizaje de los alumnos.

Con motivo del Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información (DMTSI) este 17 de mayo, queríamos resaltar el enorme potencial que puede tener el uso de la tecnología en Educación. La experiencia del BID en la región, la nueva evidencia sobre usos efectivos de tecnología en educación y la existencia de experiencias internacionales e innovadoras exitosas, nos llenan de entusiasmo y nos animan a acompañar a los países en la búsqueda de soluciones educativas mediadas por tecnología que contribuyan a que más maestros latinoamericanos como Mario puedan mejorar los aprendizajes de sus alumnos.

* Julián Cristia es Economista Líder en el Departamento de Investigación y Economista Jefe del Banco Interamericano de Desarrollo. 

**Este artículo forma parte de una serie de posts que el Sector Social del Banco Interamericano de Desarrollo dedica a la innovación. En ellos, los especialistas del BID analizan metodologías y herramientas tecnológicas ejemplares que contribuyen al desarrollo y a mejorar la vida de las personas. Conozca el resto de las historias:

    3 comentarios en “Ni blanco ni negro: distintos matices de gris en el uso de tecnología para mejorar los aprendizajes

    1. MARIO ALBERTO MORENO MEJIA

      Gracias por este importante punto de vista respecto al proceso que viene desarrollándose y al cual, como docente universitario, debo estar al día. Mi pregunta es si a nivel universitario hay también estudios y puedo encontrar experiencias cercanas…

    2. Marta Zapata

      Este recurso es muy motivador porque hace que los alumnos traten de dar una buena impresión al docente que los observa y actúan como sujetos activos de su propio aprendizaje al igual que le permite al profesor crecer como docente e implicarse más en su puesto de trabajo tratando de buscar diferentes alternativas para tener motivados a sus alumnos. Estoy muy de acuerdo de que las TICS haciendo un buen uso de ellas se pueden conseguir muchas cosas, ya que no están totalmente desarrolladas ánimo a la gente a que se adentren en ellas para innovar.

    3. Rocío Freyre

      El artículo es muy interesante, lo que a mi me gustaría saber es a partir de que edad podemos utilizar este método, mi interés directo es en las edades que comprende la primera infancia.

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