por Rita Funaro.

Por cada dólar que se invierte en niños de hasta 5 años, se invierten tres en niños de entre 6 y 12 años en América Latina y el Caribe. Ese es uno de los inquietantes hallazgos contenidos en el nuevo estudio Los primeros años: El bienestar infantil y el papel de las políticas públicas. Para cambiar esto, los gobiernos deben apuntar a una meta muy importante en el 2016.

El gasto público en la primera infancia debe ser mayor

Esta inversión no sólo es bajo en relación con la inversión en la infancia media, sino también con respecto al gasto en todos los otros grupos de edad. Los ancianos, en particular, reciben pensiones y otras transferencias para ayudarles a afrontar los riesgos asociados a la vejez. Esto es cierto incluso en países con muy diferentes perfiles de población. Por ejemplo, Chile, Guatemala y  Perú  todos  gastan entre siete y nueve veces más en las personas mayores de edad que en los niños de 0 a 5 años de edad, medidos con base en gasto per cápita. Cuando se trata de dividir el presupuesto, los niños pequeños reciben poco más que migas.

¿Cómo  se ubican América Latina y el Caribe en comparación con otras regiones en lo que respecta al gasto en la primera infancia? No muy bien. Los países de la región gastan en promedio sólo el 0.4 % del PIB en sus hijos más pequeños, alrededor de la mitad del promedio de la OCDE.  Mientras que algunos países de alto desempeño gastan cerca de cuatro veces más.

meta 3

La buena noticia es que, si bien el gasto público en la primera infancia es bajo en términos relativos, ha ido a la alza en la última década. Por ejemplo, Chile, República Dominicana y Guatemala han aumentado el gasto entre dos y cuatro veces desde el año 2000. La mayoría de los países han inyectado más dinero en educación preescolar y en los programas de transferencias condicionadas, mientras que los programas de cuidado infantil y crianza de los hijos han disfrutado incrementos de inversión más modestos.  Esta asignación resulta desafortunada, ya que los programas de crianza de los hijos que reciben la asignación más pequeña de los presupuestos generales, han demostrado generar el mayor retorno a la inversión.

El manejo presupuestal de los niños en la región refleja una mala decisión de inversión. El gasto en la primera infancia podría ser una de las mejores inversiones que un gobierno puede hacer. Para empezar, entre más temprano invierte el gobierno en un niño, más duraderos los beneficios que el país cosechará. Por otra parte, las inversiones realizadas en los niños pequeños magnifican los retornos a las inversiones realizadas posteriormente en la vida de un individuo. Por ejemplo, el gasto en educación universitaria o de formación para alguien que se benefició de la inversión en sus primeros años probablemente tendrá una recompensa mayor que el dinero gastado en un individuo que no disfrutó de una atención de calidad desde el principio.

Por último, los beneficios de las inversiones tempranas florecen en la edad adulta. Un estudio en Jamaica reveló que los niños que se beneficiaron de una intervención en los dos primeros años de vida y fueron seguidos por veinte años, tenían coeficientes intelectuales más altos, ganaban un 25% más, tenían menor tendencia a la depresión y tenían menos probabilidades de involucrarse en actividades delictivas que los niños que no se beneficiaron de la intervención.

Por supuesto, la solución no es únicamente más dinero. Otro mensaje importante del libro es que la cantidad no puede sustituir a la calidad cuando se trata del cuidado de la primera infancia. Y la calidad se mide menos en términos de ladrillos y cemento y más en términos de los beneficios intangibles de las interacciones entre los cuidadores y los niños.

Por subestimar los cuidados a sus ciudadanos más jóvenes, los gobiernos están perdiendo la oportunidad de impactar no sólo la vida de sus hijos, sino el bienestar de sus sociedades en las próximas décadas. Niños felices, saludables, y estimulados llegan a ser adultos productivos y participativos.  Dirigiendo el gasto en la primera infancia a los niños de bajos ingresos puede ser un instrumento redistributivo eficaz que apunta a reducir la transmisión intergeneracional de la pobreza y la desigualdad.

El futuro de una nación está en las manos de sus hijos. Ellos necesitan y merecen más que centavos para asumir la tarea. ¿No crees que aumentar la inversión en la primera infancia debería der la meta más importante de los gobiernos para el 2016? Comparte tu opinión en la sección de comentarios abajo o mencionando a @BIDgente en Twitter.

Read this article in English here.

Rita Funaro es la Coordinadora de Publicaciones y del Programa de Difusión del Departamento de Investigación del BID.

Articulos Recomendados
Comentarios 17
  • Horacio Acosta
    Responder

    Creo que el articulo es muy acertado. Sin embargo no es en sí nada nuevo para las organizaciones involucradas en el tema. Pertenezco a una organización civil sin fines de lucro que se ha especializado desarrollando herramientas creativas e innovadoras durante 10 años en Uruguay. Esta institución ha resultado literalmente invisible al estado y a las organizaciones internacionales que promueven este tipo de discursos. ¿por que?: porque una gestión innovadora y creativa no encuadra en los planes y programas de apoyo destinados a sostener a estos proyectos. Se debe entender que de la misma forma que el arte y la ciencia mutan permanentemente, las herramientas tanto prácticas como conceptuales deben necesariamente adaptarse a los cambios. Por lo tanto condicionar el apoyo a este tipo de instituciones al llenado de un formulario multi opción es cuando menos anticuado y retrógrado. La gestión cultural que se promueve a través de pequeños cursos y talleres es tan elemental y superficial que termina siendo un acto banal y en muchos casos demagógico. Durante la última y enésima entrevista con un gestor cultural que representaba a uno de estos cientos de programas de asistencia, el mismo señalaba con cierta impotencia que nuestra institución tenía más NO que SI a la hora de ajustarse a su formulario; por lo cual cualquier apoyo de ese programa se vería frustrado.
    Creo que este ejemplo también aplica a la educación en su conjunto. Hoy en día sabemos que los niños y sobre todos los más pequeños, no sólo son biológicamente muy distintos, sino que cada uno posee un caudal informativo a nivel neuronal que lo hace único.
    Ante la pregunta: ¿cuál es entonces el sistema que ustedes aplican a la educación y que podría traspolarse a los programas de asistencia? Pues la actitud jazzística.
    En la formación clásica toda la información debe estar clara y explícitamente plasmada en un papel o partitura. Esto evita cualquier tipo de error y facilita claramente la gestión de esa obra por parte del ejecutante, obteniendo resultados visibles y virtuosos en el corto plazo.
    En la formación jazzistica en cambio; el ejecutante no tiene casi referencias al principio de la obra, por lo cuál deberá identificar primero un destello creativo a partir del cual edificar esa obra que será colectiva e instantánea. Para ello el ejecutante debe a su vez ser compositor y arreglador, ya que la comunicación y el resultado de la experiencia dependerán de los conocimientos adquiridos y la inteligencia emocional con que sean aplicados. Llevar este concepto a la gestión cultural representa un cambio de 180º en cuanto al criterio formativo de un gestor, y la responsabilidad que le compete.
    Existen tres elementos vitales para el desarrollo humano que carecen de herramientas que los generen dentro de los sistemas educativos formales de Sudamérica: 1) Expansión del coeficiente intelectual. 2) Desarrollo de la inteligencia emocional y 3) autodisciplina.
    Las investigaciones y experiencias con niños preescolares en adelante de nuestra escuela de música basada en el jazz revelan resultados increíbles, pero repito: invisibles

  • Arturo Celis
    Responder

    Para quienes llevamos años investigando la incapacidad de los niños para enfrentar el sistema escolar y afectar con secuencialmente la productividad económica de los países esta es una verdad incuestionable. El problema radica en que nuestros proyectos de intervención no tienen apoyo financiero del estado ni de la empresa privada.

    • http://blogs.iadb.org/desarrollo-infantil/files/2015/10/avatar-mensajes.png
      Florencia Lopez Boo
      Responder

      Hola Arturo,

      Estamos de acuerdo. Justamente creo que el punto de este artículo es llamar a que al apoyo financiero sea mucho mayor para la infancia. Es bien escandaloso el bajo nivel de inversión en nuestra región en comparación con otras regiones.
      Esperamos que nos sigas leyendo

  • Janett Castillo
    Responder

    Hola

    Interesante articulo. Los gobiernos, en especial los de América Latina, deberían destinar de sus presupuestos públicos mas inversión para programas de desarrollo infantil temprano que apunten en el futuro al desarrollo integral de sus ciudadano y ciudadanas desde sus primeros años de vida.

    Juntemos nuestras voces por programas de desarrollo infantil temprano

    • BID - Blog
      Responder

      Hola Janett,
      Muchas gracias por leernos y por tu comentario. Ojalá logremos que todos los países inviertan más en sus pequeños y pequeñas. Esperamos que sigas leyendo, comentando y compartiendo nuestros artículos.
      Muy feliz año.
      Saludos,
      Cecilia

  • MARIA TARAZONA
    Responder

    Agradezco si me conecta con las referencias bibliográficas del estudio: Los primeros años: El bienestar infantil y el papel de las políticas públicas.

  • Nydia Denny Montenegro
    Responder

    Gracias por mostrar estas situaciones tan preocupantes, personalmente he conocido casos donde los niños recibían una pequeña ayuda que no era significativa porque si había varios niños y estos eran mayores de seis años para ellos no había nada pero ante la pobreza para una familia era una ayuda así fuera para un niño hasta los seis años y luego nada, empece a preguntar porque quedaban desprotegidos la respuesta era que hasta esa edad los ayudaban, siempre he criticado eso pensé que estaba equivocada, si las Entidades Internacionales hacen visible este tema sera tenido en cuenta por los gobiernos estatales y territoriales, en Colombia nosotros, la comunidad en general estamos en deuda con la niñez de igual manera los adultos mayores en mi país son bastante discriminados, en otros países los cuidan con todo el cariño de hecho son profesionales las personas que los cuidan como se lo merecen, tenemos mucho por aprender y exigir.

    • BID - Blog
      Responder

      Gracias por tu comentario, Nydia. Así como dices, tanto los niños pequeños, como los adultos mayores son poblaciones vulnerables que requieren servicios. Esperamos que sigas leyendo, comentando y compartiendo nuestros artículos.
      Saludos cordiales,
      Cecilia

  • OSCAR JAVIER PINEDA MENDEZ
    Responder

    En hora buena este informe para que la clase dirigente en Colombia (Política y empresa privada), tengan en cuenta en sus programas de Responsabilidad Social Empresarial y para implementar en la Política de SAN y en el sistema de salud en el trabajo.

    Feliz Año y Prospero Año 2016 con estas iniciativas innovadoras

    • BID - Blog
      Responder

      Muchas gracias por tu comentario, Oscar. Ojalá podamos llegar a todas las audiencias con esta publicación.
      Esperamos que sigas leyendo, comentando y compartiendo nuestros artículos.
      Excelente año y saludos,
      Cecilia

  • Luisa Ruiz Moreno
    Responder

    Es un placer, tener éste espacio de información, permanente de como evoluciona la educación en América Latina . Siempre con estadísticas actualizadas.
    Gracias

    • BID - Blog
      Responder

      Muchas gracias por tu comentario, Luisa. Es un placer compartir información con nuestros lectores de toda la región.
      Esperamos que sigas leyendo, comentando y compartiendo nuestros artículos.
      Excelente año y saludos,
      Cecilia

  • Jesus Gabriel Guzman Vidaurre
    Responder

    Me gustaria modelos de proyectos para implementrar esta politica en mi Municipio
    Saludos

  • Responder

    En mi humilde forma de pensar y de vivir, no se trata de cantidad de dinero invertido en la niñez, se trata de calidad humana, se trata de invertir esos recursos en cursos pedagógicos, talleres , seminarios para los padres de bajos recursos para que esa niñez que son el futuro del mundo sea productiva y mejore las condiciones humanas. Pero debemos actuar no quedarnos en sólo palabras, empezar es reto del presente para ver grandes líderes en un futuro. Los recursos existen, los intangibles son los valores humanos, ser ciudadanos honestos, personas útiles a la comunidad y por donde se empieza por la unidad de toda sociedad la familia. Si los padres no tienen valores menos lo van a tener la infancia. Pero me cuestiono que pasa con los niños sin padre y madre o familia.. Pues es el momento de que esas organizaciones sin ánimo de lucro empiecen a buscarles un hogar PAPÁ y MAMÁ con valores humanos porque desafortunadamente vivimos en una sociedad sin valores humanos y menos sin ética.

  • Aneby Rodríguez Solano
    Responder

    Buenos Días profesor Schady, he leído con mucho interés el texto Los primeros años, ya que he participado activamente en dos cursos sobre políticas públicas y desarrollo infantil temprano, por lo cual puedo afirmar que no hay duda de que la única manera de romper el círculo de pobreza e inequidad es invirtiendo en primera infancia y principalmente en las poblaciones más pobres.
    Pero de qué manera puede uno convencer a los altos mandos gubernamentales de que hay que iniciar ya con esta tarea, si desgraciadamente los resultados no se van a ver pronto, por lo que estas iniciativas no son políticamente atractivas.
    En mi caso personal me siento un poco frustrada al ver que por más que se levante la voz en este sentido, es más fuerte el interés político de brillar , que el impulso de mejorar las condiciones educativas para beneficio de la población .
    Agradezco su opinión , gracias Aneby Rodríguez Solano. Médico Pediatra, San José , Costa Rica.

DÉJANOS TU COMENTARIO